Concepciones erróneas de los helados
1. “Los helados son golosinas que no alimentan y engordan”
Los helados pueden considerarse productos de un valor energético medio que pueden integrarse perfectamente en una dieta variada y equilibrada.
2. “Los helados provocan caries”
Los helados no son alimentos especialmente cariogénicos porque no quedan retenidos en la boca un período de tiempo excesivo y, además, inducen a la salivación lo que constituye un factor de protección frente a las caries por su acción de drenado y neutralización de la acidez que genera como consecuencia de la fermentación de los azúcares por la microbiota de la placa dental.
3. “La temperatura de los helados irrita la garganta y dificulta la digestión”
Al entrar en la cavidad bucal el helado se calienta a unos 8-10 grados y además su deglución no es inmediata, en parte debido a los estímulos del frío. Por lo tanto los helados no tienen porqué ejercer un efecto irritante sobre la garganta a no ser que se ingieran rápidamente sin dejar que se atemperen en la boca.
4. “Los diabéticos no pueden comer helados”
La presencia de grasas en los helados puede retrasar significativamente la absorción de la sacarosa y otros azúcares de absorción rápida, lo que se traduce en que la llegada de la glucosa a la sangre sea más lenta que si se ingirieran azúcares solos o vehiculados en alimentos no grasos. Por tanto, a pesar de su contenido en azúcar, y siempre que se integren adecuadamente, no es estrictamente necesario prohibir los helados de la dieta de los diabéticos, aunque sí será recomendable que su consumo sea moderado.
Prensa del libro blanco de los helados.
Prensa valor nutritivo de los helados como merienda y postre. |